lunes 13 de julio de 2009


miércoles 1 de julio de 2009

A TRES AÑOS DE LA PARTIDA DE MAIDA


RESULTADOS IMPENSADOS DE UNA CAMPAÑA DIFERENTE CAMPAÑA QUE BUSCA DESPERTAR CONCIENCIA PARA QUE A LOS NIÑOS Y JÓVENES QUE SUFREN CÁNCER NO LES FALTEN MEDICAMENTOS PARA ALIVIARLES EL DOLOR.

La última voluntad de Magdalena, alrededor de tres semanas antes de morir, fue que nos preocupáramos de los niños y jóvenes con cáncer para que no les falten medicamentos para aliviarles el dolor. Siempre nos decía que lo peor del cáncer era el dolor.


A ella en menos de un año la operaron cuatro veces de la columna vertebral pues de no hacerlo quedaría inválida pues las metástasis insistían en entrar a la médula. Debido a esto y otros focos los dolores eran insoportables.


Siempre me he preguntado cómo pudo soportar tanto, pues en verdad no había nada del cuerpo que no le doliera.

El último año, pese a que estuvo en excelentes manos médicas, su cuerpo se fue desgarrando
de tal manera que le era casi imposible caminar.

No olvidamos la promesa Magdalena, hemos llegado mucho más lejos de lo que pensábamos.

Todo lo que ha sucedido ha sido un milagro. Sin lugar a dudas nos soplaron al oído qué debíamos hacer por estos niños y jóvenes. El primer año fue sin duda poco fructífero, una ayuda por aquí y otra aislada por allá, pero nada organizado, nada estudiado y si podíamos, podíamos o si no no.

El segundo año fue bastante más organizado, aunque sentía que no es posible que algo como esto
funcione porque unas veces podemos ayudar y otras aunque podemos, es muy poco. Igual, estuvimos muy dispersos y no nos atrevíamos a comprometernos del todo de miedo de no poder después responder.
Estoy segura de que fue un proceso de búsqueda que necesitaba madurar. Hasta que por fin el Señor nos iluminó e hizo que este compromiso trascendiera a otros continentes, a otros países, muchas veces sin siquiera conocer los frutos.

Es que el dolor no tiene fronteras. Lo que sucedió es inédito y ha llamado la atención en numerosos lugares. En cuanto pueda lo daré a conocer aquí, pues es una idea bastante singular el unir el arte, la belleza, la música y la cultura con el dolor.




viernes 3 de abril de 2009

FELIPE CRUZAT, VÍCTIMA DEL EGOÍSMO

Me atrevo a publicar este pequeño artículo pues SOY DONANTE desde hace muchos años, lo mismo mi marido y mis hijos. Magdalena también lo era, pero justamente ella, quien lo habría donado todo no pudo hacerlo por su cáncer. Lo cierto es que Felipe murió por falta de solidaridad. No entraré a hablar del NO que por ahí dieron cuando se estudió un posible donante compatible con las características que Felipe, de apenas 11 años, requería para el trasplante de su corazón. Ese NO simboliza nuestro propio egoísmo, pues todos esperábamos de los demás. Creo que no hubo nadie que no deseara ardientemente un corazón para Felipe, pero de los otros, no de los familiares cercanos.

Sus padres tienen la conformidad de haber luchado sin tregua por su hijo, con verdadero heroísmo, señorío y fe. Por otra parte, miles de chilenos nos unimos en una cadena de oración para lograr el objetivo de conseguir un corazón compatible. Seguro que esto no se dio debido a la desconfianza y el miedo. Desconfianza de que le hagan algo al cuerpo del ser querido, y miedo de que mutilen su cuerpo. Argumentos injustificados si la familia designa a un médico o a algún profesional de la salud confiable que asista cuando se extraigan los órganos y que los encargados de hacerlo lo permitan.

Chile entero vibró con el niño y su familia. Cada uno desde nuestras casas soñábamos con un donante compatible caído del cielo. Donante que nunca llegó pues para ello debe haber cultura, generosidad, sentido de trascendencia, pues un cuerpo enterrado con o sin corazón, con o sin hígado, riñones, córneas para la vida eterna no tiene ninguna importancia.

Felipe nunca dejó de llevar atado en su mano izquierda el escapulario de la Virgen del Carmen, quien lo protegió y luego lo guió por las sendas que conducen a la Alegría eterna.

Seguro que está gozando en plenitud todo aquello que no pudo realizar en la tierra y su corazón debe estar latiendo a mil ante la Belleza Suprema.

No fuimos capaces de darle un corazón; sin embargo, la tremenda paradoja fue que Felipe sí nos entregó el suyo.

domingo 29 de marzo de 2009

REFLEXIONES ANTE UN MATRIMONIO Y UNA PELÍCULA





Hoy, bueno, en verdad ayer, pues ha pasado la medianoche, se ha casado una niñita que tuvo leucemia y que en algún minuto, en el transcurso de la enfermedad de Magdalena, se entrecruzaron nuestras vidas. Me alegré tanto al leer esto en la vida social de El Mercurio, que sin darme cuenta bendecí al Señor. Sin embargo, por otro lado, pensé con infinita pena que Magdalena bien podría estar casada o por casarse si hubiera estado viva... pues de haberse hecho lo que correspondía, podría estarlo. mmmmmmm

Vengo llegando de ver con Jorge una película, "El sustituto". La protagonista ha perdido a su hijo en un asesinato masivo. Otra madre, luego de 7 años, logra encontrar a su hijo que pudo escapar de esta matanza. Sentí lo mismo que le sucedió a la protagonista, una inmensa alegría por la madre, por un lado, y una tremenda tristeza por el otro, al saber que el suyo no estaba entre los sobrevivientes. mmmmmmmmm

Eso mismo experimenté hoy cuando leí El Mercurio en la mañana. "A ti S..... te deseo lo mejor del mundo y a tus padres los felicito por la lucha sin tregua que dieron por ti durante tu enfermedad. La recompensa que han tenido ha sido demasiado maravillosa".i Nosotros también dimos una lucha sin tregua por Magdalena durante 8 años. Si bien no tuvimos esa recompensa, hemos tenido otras impensadas, aunque el dolor es inconmesurable. mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm   Al igual que la protagonista de la película, tengo algo que nadie me robará: la esperanza, más bien la certeza de saber donde está Magdalena y también la esperanza de que su muerte no haya sido en vano pues creo y de verdad, que las medidas de responsabilidad, de honestidad y transparencia han cambiado radicalmente y es imposible, que ahora hagan con otros lo que con nosotros hicieron. mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm No sabía que es mucho más fácil perdonar que olvidar, pues para aprender esto hay que experimentarlo. Resulta aún casi imposible olvidar. Por más que lo intento, las escenas vuelven involuntariamente una y otra vez, en especial cuando Magdalena, innumerables noches entraba sin hacer ruido a nuestro dormitorio con el fin de no despertar a Jorge, quien debe levantarse muy temprano para trabajar. Entraba para pedirme, casi susurrando: "Mamá, perdóname por despertarte, pero no puedo más de dolor, me he medicamentado y rezado mucho para no molestarte, pues sé que el día tampoco fue bueno para ti, pero el dolor no pasa y ya no aguanto más. Por favor llama a Help". mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
Dios quiera que logre no sólo perdonar como lo he hecho sino también olvidar. Esto lo he hablado con gente criteriosa y con convicciones muy cristianas, personas que son ejemplos de vida, coherentes y equilibradas. Todos consideran que el olvido es un proceso largo, que hay que poner mucho de sí para lograrlo y pedirle otro tanto al Señor. Pero para para acelerarlo hay que exteriorizarlo. Pienso que es eso lo que nos faltó y por lo mismo a Jorge y a mí se nos hace más difícil pues esperábamos además un gesto, tan sólo un pequeño gesto de nobleza... mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
Estoy cansada de los discursos, de las palabras vacías pronunciadas como en cátedra. Me han hastiado las pontificaciones y los consejos inconducentes. mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
Cada día me convenzo más de que para aconsejar, para juzgar, arreglar la vida de los demás hay que interiorizarse a fondo del problema, preguntar, indagar; además, por supuesto, de la empatía y la autoridad. Sólo tienen autoridad aquellos que practican en espíritu y en verdad lo que aconsejan. Lo demás se reduce al más puro fariseísmo.

jueves 3 de julio de 2008

DESDE ESPAÑA CON
MUCHO CARIÑO
ESTIMADA FAMILIA:
COMO OS PROMETÍ, QUIERO ESTAR PRESENTE, POR ESTE
MEDIO, EN EL 2º ANIVERSARIO, 4/7/2008, DEL ENCUENTRO DE
VUESTRA QUERIDA HIJA, HERMANA Y DEMÁS FAMILIA Y AMIGOS CON
EL PADRE.
HE UNIFICADO, AÑADIENDO SOLAMENTE UNAS PALABRAS DE CARIÑO PARA TODOS VOSOTROS Y EL HERMOSO RECUERDO DE ELLA CON SU BELLA SONRISA, NUESTRA CONVERSACIÓN DE BLOG Y EL FOTO
MONTAJE DE VIDEO, QUE ESTÉ PRESENTE PARA TODOS.
ANTES DE COMPARTIRLO CON LOS DEMÁS HERMANOS, SEGUIDAMENTE OS PONGO LOS LINKS, DE LOS TRES BLOGS EN QUE LO HE PUBLICADO.
MI ESPÍRITU Y EL DE LOS MÍOS ESTARÁ PRESENTE EN LA MISA DE MAÑANA. QUE MAIDA ,PIDA AL PADRE TAMBIÉN, POR ESTA FAMILIA MALAGUEÑA, QUE EN UNOS DÍAS, HA APRENDIDO A QUERERLA, COMO SI LA CONOCIÉRAMOS DE SIEMPRE. CON LA ALEGRÍA DE LA RESURRECCIÓN DE TODO BUEN CRISTIANO, GANADA CON LA SANGRE DE CRISTO.
José Luis Domínguez
http://www.youtube.com/watch?v=oZg2zdQEC0w

miércoles 2 de julio de 2008





SU GRAN

PREOCUPACIÓN:



"Que a los niños y jóvenes pobres nunca les falten
paliativos para el dolor. "

Un mes antes de su partida, al ver que a la casa le traían un equipo de última generación generador de oxígeno, nos dijo:

A mí nunca me ha faltado nada. Todo lo que piden los médicos ustedes me lo consiguen en un dos por tres. Si yo con todo lo que me han hecho: cirugías, tratamientos, bloqueos, morfina, inyecciones y cuantos paliativos existen, tengo estos dolores insoportables ¿cómo sufrirán los pobres que no pueden hacer nada para quitar el dolor? Si ustedes quieren hacer algo por mí, les pido que se preocupen de ellos para que por lo menos uno de ellos no sufra tanto.

Magdalena sabía que partiría pronto, los ahogos eran cada vez más intensos y preocupantes y apenas podía tragar. Sólo tomaba Enssure y mucha agua además de todas las medicinas para el dolor, incluyendo los parches de morfina.

El mensaje era claro. Luego pudimos comprobarlo en uno de sus escritos. En una palabra nos pedía que aunque fuera con sacrificios, nos preocupáramos de los niños y jóvenes que sufrían de dolores.

Fue así como comenzamos, con la ayuda de otras personas, a socorrer a mamás que no pueden comprar medicinas para calmar el dolor a sus hijos.

Sin embargo, el gran mérito, no nos pertenece, pues fueron sus propias compañeras las encargadas de hacer más llevaderos los dolores de alguna persona.

Fue así como este año, se unieron sus ex compañeras del Colegio Apoquindo, también tres amigas más y tres amigos para juntar dinero con el fin de comprar un cojín antiescaras de origen inglés, y de altísimo costo, para regalarlo en su memoria a Pablita, una joven paralítica que está casi siempre en la puerta lateral de una iglesia del centro de Santiago, en su silla de ruedas, pidiendo limosna a los fieles que entran. Un día ella confesó que su gran dolor eran las escaras, debido a su posición siempre igual.

El sueño de Pablita era tener ese cojín, pues lo había visto en la Teletón.Por ahí alguien lo supo, lo comunicó a sus amigas, se pusieron en campaña y lograron comprar el tan ansiado e indispensable objeto que va a aliviarle en algo su dolor. Decidieron entregarlo antes del 4 de julio, pues ningún dolor puede esperar. Una vez más, las niñitas demostraron cuán valiosas y generosas son y con qué entusiasmo se unen en torno a una noble causa.

Sólo quienes conocen casos de personas que sufren de escaras, pueden dimensionar lo importante que es prevenirlas o curarlas porque cuando son muy profundas es imposible detenerlas. El Señor quiso que a tiempo se dieran cuenta de las penurias de Pablita. Ella les escribió una carta de agradecimiento que en cuanto la tengamos aquí la publicaremos.





SUS AMIGAS

Nosotros, los padres de Magdalena, no terminamos de dar las gracias a Dios por sus amigas. Todas son profesionales, algunas se han casado y han sido mamá. Otras están pololeando o de novia. Un curso, por cierto, selecto, humano, aterrizado,unido. Desde los 15 años acompañaron a la Maida en su enfermedad.

Para nosotros son las niñitas, siempre serán las niñitas que fueron capaces de darse en cuerpo y alma con tal de verla sonreír. Una vez más, nuestros agradecimientos no sólo a ellas sino a sus padres que jamás les impidieron, al contrario, las alentaban para acompañarla en sus peores momentos. No sólo eso, sino que se peleaban cuando estaban en el colegio y también después para acompañarla por las noches en la clínica en las tormentosas tandas de quimioterapias y así yo, la mamá, pudiera descansar luego de una jornada agotadora.

Además de los papás, una vez más queremos agradecer los principios que les inculcaron en el Colegio Apoquindo. Resulta verdaderamente admirable y no es frecuente, por cierto, que alumnas de tercero medio o cuarto medio, se queden a alojar en la clínica, en donde apenas dormían, pues los estragos de las quimios dejaban muy mal a Magdalena. Fueron en verdad sus enfermeras. Con qué cariño la atendían, con qué generosidad postergaban estudios y hasta se privaban de fiestas por acompañarla.

Después, se han mantenido muy fieles con nosotros. Constantemente llaman y muy seguido vienen a vernos; otras veces vienen con sus pololos o solas a comer. Y lo más simpático es que durante el verano algunas van los fines de semanas a la casa de Zapallar a acompañarnos como si estuviera la Magdalena. Nada de etiquetas, todo con una gran sencillez.

Niñitas, ustedes fueron un pilar fundamental para ella... Ahora, hacen más llevadero nuestro dolor. No saben cuánto nos alegramos tenerlas en nuestra casa, verlas reír, escuchar sus proyectos, sus éxitos, sus amores, sus sueños y en especial cuentos de nuestra hija, siempre divertidos, mágicos, únicos.












martes 1 de julio de 2008

OFRECIMIENTO POR SUS DOLORES


















    Maida en Tunquén

















Magdalena y su sobrino Martín



"Nunca pensé que se podía llegar a sufrir tanto. Creía que con morfina se me calmaría el dolor y que dormiría tranquila. Pocas veces me sucedió eso.
Últimamente, independiente de los parches de morfina, del Tramal, del Profenid a la vena, estoy tomando más de 20 remedios por día. Sólo pienso en los niños que no pueden comprar sus medicinas y por ellos ofrezco mis dolores"

Magdalena, octubre 2005








Magdalena con Martín, su primer sobrino.




Magdalena con Jorge, su papá








LA FAMILIA




El viernes, 4 de julio, se cumplirán dos años de la partida de la Maida.

Han sucedido tantas cosas que es imposible condensarlas aquí. En la familia los sucesos más relevantes han sido el nacimiento de Diego, el segundo hijo de Jorge Andrés y de la Trini, quien espera otro hijo, que será también hombre, cuya fecha probable de parto será el 24 de octubre, el mismo día en que nació Magdalena. Martín , el mayor, quedó aceptado para el próximo año en el Colegio Verbo Divino. Jorge Andrés, economista de la UC, con un MBA, ha sido ascendido a gerente comercial de una empresa eléctrica de distribución.

Una de los logros que más nos ha emocionado ha sigo el cambio radical de nuestro hijo Raimundo. Él, minutos antes de que Magdalena muriera, se abrazó a ella hablándole al oído. Una vez fallecida, asido a su cuerpo, juró ante todos los presentes ser un hombre de bien y terminar su carrera.

Hoy, con orgullo decimos que ha cumplido a cabalidad su promesa. Acaba de recibirse de periodista, obteniendo una alta distinción. Desde hace un año y medio trabaja en una de las editoriales más conocidas y exitosas de Chile.

Por otra parte, Anita, también periodista, es coordinadora de comunicaciones de una facultad de una prestigiosa universidad. Sigue pololeando con Gonzalo.














LA PENA SERÁ DE POR VIDA

Pese a que sabemos de que ella goza de la vida eterna, pese a que estamos contentos porque se ha liberado por completo de sus intensos dolores y heridas; a pesar de nuestra gran fe, que se convirtió en certeza el día en que partió, la pena es grande y más se acentúa en estos días. Es imposible ocultarla, al menos entre nosotros dos, lo que nos hace bien pues nos une mucho más.

La sabiduría consiste en vivir con los pies en la tierra, la mirada hacia el cielo y saber llevar con alegría, señorío, valentía y fe esta pena que nos va a acompañar toda la vida terrenal.

Hay veces en que uno de los dos está más triste, con ansias casi incontenibles de verla, de sentirla, abrazarla... Cuando esto ocurre, siempre sucede que uno de los dos está mejor, pudiendo consolar al otro.
Lo más sano ha sido contarnos nuestras angustias , oírnos, compartir la pena y salir adelante.

Es que los recuerdos de Magdalena son demasiados: están grabados y vivos en el corazón de cada uno.

Yo, su mamá, la recuerdo a cada instante. Creo que no pasa media hora del día sin tenerla en mi mente. Todo lo que veo en la casa, tiene sabor a ella. Vivió 20 de sus 24 años aquí y aunque no rendimos culto a sus pertenencias ni tampoco está todo intacto, cada rincón me habla de ella.

Además, aunque nos mudáramos, sentiría lo mismo.

Puedo asegurar que pese a que está en el cielo gozando en plenitud, velando por nosotros y por todos los que quiso... es un misterio indescriptible lo que diré: la veo con los ojos y los oídos del alma.

Por mi parte, yo su papá, siento lo mismo que Ana María. No por eso dejo de sentir pena, unas veces muy intensas y otras más sosegadas. Reconozco que si no hubiese hablado el día de su partida de la antesala del cielo, no sé si habría podido seguir viviendo.


Dios fue muy grande con nosotros al hacernos participar de su Gloria , haciendo que Magdalena la describiera en forma tan detallada.




































                        Magdalena en Zapallar