lunes 13 de julio de 2009
miércoles 1 de julio de 2009
A TRES AÑOS DE LA PARTIDA DE MAIDA
viernes 3 de abril de 2009
FELIPE CRUZAT, VÍCTIMA DEL EGOÍSMO
Me atrevo a publicar este pequeño artículo pues SOY DONANTE desde hace muchos años, lo mismo mi marido y mis hijos. Magdalena también lo era, pero justamente ella, quien lo habría donado todo no pudo hacerlo por su cáncer. Lo cierto es que Felipe murió por falta de solidaridad. No entraré a hablar del NO que por ahí dieron cuando se estudió un posible donante compatible con las características que Felipe, de apenas 11 años, requería para el trasplante de su corazón. Ese NO simboliza nuestro propio egoísmo, pues todos esperábamos de los demás. Creo que no hubo nadie que no deseara ardientemente un corazón para Felipe, pero de los otros, no de los familiares cercanos.
Sus padres tienen la conformidad de haber luchado sin tregua por su hijo, con verdadero heroísmo, señorío y fe. Por otra parte, miles de chilenos nos unimos en una cadena de oración para lograr el objetivo de conseguir un corazón compatible. Seguro que esto no se dio debido a la desconfianza y el miedo. Desconfianza de que le hagan algo al cuerpo del ser querido, y miedo de que mutilen su cuerpo. Argumentos injustificados si la familia designa a un médico o a algún profesional de la salud confiable que asista cuando se extraigan los órganos y que los encargados de hacerlo lo permitan.
Chile entero vibró con el niño y su familia. Cada uno desde nuestras casas soñábamos con un donante compatible caído del cielo. Donante que nunca llegó pues para ello debe haber cultura, generosidad, sentido de trascendencia, pues un cuerpo enterrado con o sin corazón, con o sin hígado, riñones, córneas para la vida eterna no tiene ninguna importancia.
Felipe nunca dejó de llevar atado en su mano izquierda el escapulario de la Virgen del Carmen, quien lo protegió y luego lo guió por las sendas que conducen a la Alegría eterna.
Seguro que está gozando en plenitud todo aquello que no pudo realizar en la tierra y su corazón debe estar latiendo a mil ante la Belleza Suprema.
No fuimos capaces de darle un corazón; sin embargo, la tremenda paradoja fue que Felipe sí nos entregó el suyo.
domingo 29 de marzo de 2009
REFLEXIONES ANTE UN MATRIMONIO Y UNA PELÍCULA
Vengo llegando de ver con Jorge una película, "El sustituto". La protagonista ha perdido a su hijo en un asesinato masivo. Otra madre, luego de 7 años, logra encontrar a su hijo que pudo escapar de esta matanza. Sentí lo mismo que le sucedió a la protagonista, una inmensa alegría por la madre, por un lado, y una tremenda tristeza por el otro, al saber que el suyo no estaba entre los sobrevivientes. mmmmmmmmm
Eso mismo experimenté hoy cuando leí El Mercurio en la mañana. "A ti S..... te deseo lo mejor del mundo y a tus padres los felicito por la lucha sin tregua que dieron por ti durante tu enfermedad. La recompensa que han tenido ha sido demasiado maravillosa".i Nosotros también dimos una lucha sin tregua por Magdalena durante 8 años. Si bien no tuvimos esa recompensa, hemos tenido otras impensadas, aunque el dolor es inconmesurable. mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm Al igual que la protagonista de la película, tengo algo que nadie me robará: la esperanza, más bien la certeza de saber donde está Magdalena y también la esperanza de que su muerte no haya sido en vano pues creo y de verdad, que las medidas de responsabilidad, de honestidad y transparencia han cambiado radicalmente y es imposible, que ahora hagan con otros lo que con nosotros hicieron. mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm No sabía que es mucho más fácil perdonar que olvidar, pues para aprender esto hay que experimentarlo. Resulta aún casi imposible olvidar. Por más que lo intento, las escenas vuelven involuntariamente una y otra vez, en especial cuando Magdalena, innumerables noches entraba sin hacer ruido a nuestro dormitorio con el fin de no despertar a Jorge, quien debe levantarse muy temprano para trabajar. Entraba para pedirme, casi susurrando: "Mamá, perdóname por despertarte, pero no puedo más de dolor, me he medicamentado y rezado mucho para no molestarte, pues sé que el día tampoco fue bueno para ti, pero el dolor no pasa y ya no aguanto más. Por favor llama a Help". mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
Dios quiera que logre no sólo perdonar como lo he hecho sino también olvidar. Esto lo he hablado con gente criteriosa y con convicciones muy cristianas, personas que son ejemplos de vida, coherentes y equilibradas. Todos consideran que el olvido es un proceso largo, que hay que poner mucho de sí para lograrlo y pedirle otro tanto al Señor. Pero para para acelerarlo hay que exteriorizarlo. Pienso que es eso lo que nos faltó y por lo mismo a Jorge y a mí se nos hace más difícil pues esperábamos además un gesto, tan sólo un pequeño gesto de nobleza... mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
Estoy cansada de los discursos, de las palabras vacías pronunciadas como en cátedra. Me han hastiado las pontificaciones y los consejos inconducentes. mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
Cada día me convenzo más de que para aconsejar, para juzgar, arreglar la vida de los demás hay que interiorizarse a fondo del problema, preguntar, indagar; además, por supuesto, de la empatía y la autoridad. Sólo tienen autoridad aquellos que practican en espíritu y en verdad lo que aconsejan. Lo demás se reduce al más puro fariseísmo.
jueves 3 de julio de 2008
miércoles 2 de julio de 2008

SUS AMIGAS
estaban en el colegio y también después para acompañarla por las noches en la clínica en las tormentosas tandas de quimioterapias y así yo, la mamá, pudiera descansar luego de una jornada agotadora. martes 1 de julio de 2008
Maida en Tunquén
Magdalena y su sobrino Martín
"Nunca pensé que se podía llegar a sufrir tanto. Creía que con morfina se me calmaría el dolor y que dormiría tranquila. Pocas veces me sucedió eso.
Últimamente, independiente de los parches de morfina, del Tramal, del Profenid a la vena, estoy tomando más de 20 remedios por día. Sólo pienso en los niños que no pueden comprar sus medicinas y por ellos ofrezco mis dolores"
Magdalena, octubre 2005

Magdalena con Jorge, su papá

LA FAMILIA
El viernes, 4 de julio, se cumplirán dos años de la partida de la Maida.
Han sucedido tantas cosas que es imposible condensarlas aquí. En la familia los sucesos más relevantes han sido el nacimiento de Diego, el segundo hijo de Jorge Andrés y de la Trini, quien espera otro hijo, que será también hombre, cuya fecha probable de parto será el 24 de octubre, el mismo día en que nació Magdalena. Martín , el mayor, quedó aceptado para el próximo año en el Colegio Verbo Divino. Jorge Andrés, economista de la UC, con un MBA, ha sido ascendido a gerente comercial de una empresa eléctrica de distribución.
Una de los logros que más nos ha emocionado ha sigo el cambio radical de nuestro hijo Raimundo. Él, minutos antes de que Magdalena muriera, se abrazó a ella hablándole al oído. Una vez fallecida, asido a su cuerpo, juró ante todos los presentes ser un hombre de bien y terminar su carrera.
Hoy, con orgullo decimos que ha cumplido a cabalidad su promesa. Acaba de recibirse de periodista, obteniendo una alta distinción. Desde hace un año y medio trabaja en una de las editoriales más conocidas y exitosas de Chile.
Por otra parte, Anita, también periodista, es coordinadora de comunicaciones de una facultad de una prestigiosa universidad. Sigue pololeando con Gonzalo.
LA PENA SERÁ DE POR VIDA
Pese a que sabemos de que ella goza de la vida eterna, pese a que estamos contentos porque se ha liberado por completo de sus intensos dolores y heridas; a pesar de nuestra gran fe, que se convirtió en certeza el día en que partió, la pena es grande y más se acentúa en estos días. Es imposible ocultarla, al menos entre nosotros dos, lo que nos hace bien pues nos une mucho más.
La sabiduría consiste en vivir con los pies en la tierra, la mirada hacia el cielo y saber llevar con alegría, señorío, valentía y fe esta pena que nos va a acompañar toda la vida terrenal.
Hay veces en que uno de los dos está más triste, con ansias casi incontenibles de verla, de sentirla, abrazarla... Cuando esto ocurre, siempre sucede que uno de los dos está mejor, pudiendo consolar al otro.
Lo más sano ha sido contarnos nuestras angustias , oírnos, compartir la pena y salir adelante.
Es que los recuerdos de Magdalena son demasiados: están grabados y vivos en el corazón de cada uno.
Yo, su mamá, la recuerdo a cada instante. Creo que no pasa media hora del día sin tenerla en mi mente. Todo lo que veo en la casa, tiene sabor a ella. Vivió 20 de sus 24 años aquí y aunque no rendimos culto a sus pertenencias ni tampoco está todo intacto, cada rincón me habla de ella.
Además, aunque nos mudáramos, sentiría lo mismo.
Puedo asegurar que pese a que está en el cielo gozando en plenitud, velando por nosotros y por todos los que quiso... es un misterio indescriptible lo que diré: la veo con los ojos y los oídos del alma.
Por mi parte, yo su papá, siento lo mismo que Ana María. No por eso dejo de sentir pena, unas veces muy intensas y otras más sosegadas. Reconozco que si no hubiese hablado el día de su partida de la antesala del cielo, no sé si habría podido seguir viviendo.
Dios fue muy grande con nosotros al hacernos participar de su Gloria , haciendo que Magdalena la describiera en forma tan detallada.


